Dos ruedas, horizonte infinito.

Hay rutas que no se miden en kilómetros, sino en sensaciones. Bajo un cielo limpio y con la Rebel rugiendo suave entre montañas áridas y carreteras olvidadas, recordé por qué sigo persiguiendo horizontes. El viento golpeando el casco, el silencio del paisaje y esa libertad difícil de explicar convierten cada parada en un pequeño tesoro. Hoy no hubo prisa, solo carretera… y alma de pirata.

De ruta

Hoy, día mundial del turismo, he visitado la Villa Romana de Villaricos en Mula (Murcia). Una buena ocasión para sacar a la pequeña y descubrir zonas nuevas.

En breve os subiré imágenes de la zona. Os recomiendo la visita