En la huerta del Segura…

…cuando ríe una huertana, resplandece de hermosura, toda la vega murciana, y en los ramos del naranjo, brotan flores a su paso…

En este caso no es un naranjo de la huerta, sino uno de los muchos que encontramos por la ciudad de Murcia. Aún así, espero que os guste.

naranjos-de-ciudad

Un pirata de visita por Valencia

Aprovechando la maratón de los post anteriores, saqué unas cuantas fotos de los alrededores. No os voy a cansar mucho, sólo tres imágenes.

Me gustó la conjunción de la modernidad de la Ciudad de las Artes junto a los restos de huerta, separadas únicamente por 200 metros.

LA GÁRGOLA TE VIGILA…

Espero que os gusten.

La lluvia primaveral florece la huerta

Aprovechando que mi espalda parece que está mejor ayer salí a dar un paseo por los alrededores. Si algo bueno ha traido esta lluvia primaveral es que ha hecho que la huerta se ponga preciosa, la poca que queda claro. Todos los árboles se han puesto preciosos y, por supuesto, las flores muestran todos sus colores. La parte negativa es que los alérgicos deben estar temiendo el momento que acabe la lluvia y la atmósfera se llene de polen.

Mientras tanto vamos a disfrutar de lo que tenemos.

Rosas, amapolas, margaritas y demás flores llenan de color la huerta murciana. Y como no, la flor del azahar, emblema de nuestra huerta.

El contraste entre ciudad y huerta

No está nada mal esto de vivir en una zona situada en el límite de la ciudad de Murcia. Podría hablar de los inconvenientes de vivir alejado del centro, pero en un alarde de optimismo voy a hablar de las ventajas de mi vivienda actual.

Lo más importante es la tranquilidad, exceptuando el «ruido» que algunas noches hacen algunos de mis vecinos más jóvenes, lo que aquí se respira es tranquilidad. No hay coches, no pasa el camión de la basura a horas intempestivas, ni la gente que vuelve de juerga en estado animoso y quiere compartirlo con los vecinos que están durmiendo.

Obviamente el precio, cuando adquirí la vivienda me costó bastante menos que otras situadas a 100 metros de aquí, y la mitad de lo que me habría costado en el centro de Murcia. Tal y como están las cosas, es un punto a tener en cuenta.

Las comunicaciones, punto fuerte si tienes tu propio vehículo, la ampliación de la ciudad se está haciendo con grandes avenidas que facilitan el acceso y la salida a mi «morada». Además, tengo la autovía bastante cerca con lo que cuando quiero salir hacia otro lugar lo tengo relativamente fácil. (He dicho que no hablo de cosas negativas, el transporte público es un punto NEGRÍSIMO).

Y aunque parezca raro, la crisis es buena para la zona donde vivo. Si, es buena para la huerta y para mi. Te preguntarás el ¿por qué? Fácil respuesta. Con la paralización de la construcción esta zona ha dejado de levantar edificios de 7, 8 plantas. Así que cuando yo me asomo a la ventana de mi casa, en lugar de ver cemento, cristales, a la vecina del edificio de enfrente, me puedo encontrar con esta visión.

Os aseguro, que la tranquilidad y la calma que esto produce no se puede pagar con dinero. Si eres un asiduo lector del blog verás que no sólo tengo buenas vistas del cielo y de Sierra Espuña desde casa, sino que a veces ocurren estas cosas.

Y tú, ¿qué opinas?