Tormentas de fin de verano. Septiembre.

Es lo que tiene el mes de septiembre. Te levantas por la mañana con un cielo azul y unas ganas de irte a la playa que te mueres. Te dejas caer después de comer a dormir una pequeña siesta, sus dos horitas de rigor, y cuando te levantas compruebas que ha caído AGUA PARA TODOS.

Claro, no te queda más opción que coger la cámara y asomarte a la ventana. Y si, por casualidad, justo frente a tu casa el cielo se divide entre gris tormenta y azul soleado…pues lo tienes que aprovechar.

Espero que os guste.

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Playa de los Jesuitas (Playas V)

Un nuevo episodio en el especial playas del verano. Seguimos en La Torre de la Horadada, y ahora le toca el turno a la Playa de los Jesuitas. Hace muchos años que no bajo a ella, creo que la primera vez en los últimos 10 ha sido para hacer estas fotos.

La playa está flanqueada por un lado por la Playa del Conde (siguiente entrada) y al otro por la pPlaya del Gato, desde la punta de tierra que separa a esta última se vé Los Jesuitas al completo.

Se supone que las algas no las retiraban por motivos medioambientales, pero vamos, que tenía toda la pinta de que no tenián dinero para limpiar la playa, y así permaneció durante unos días. Con las algas amontonadas y descomponiéndose poco a poco.

Ya a pié de playa podemos ver el equipamiento de la playa para diversos juegos, así como la blanca arena.

Por supuesto no puede faltar el desmán urbanistico y medioambiental, con otra rambla donde se ha construido…luego pasa lo que pasa.

Y no cuento de donde viene el nombre y alguna que otra anécdota más que me viene a la cabeza, esa os la cuento un día dealnte de una caña.

Espero que os gusten las fotografías.

En verano también llueve, a veces.

No es algo muy normal, pero a veces aparecen estos chaparrones que lo único que hacen es terminar de ensuciar los coches. Ya podía haber llovido media horita más y mi coche habría acabado como recién sacado del concesionario.

 

Paseo y playa del puerto (Playas IV)

Dejando atras la zona de Las Villas y entrando en la propiamente llamada Torre de la Horadada, llegamos por el paseo que nos ofrece una buena vista de la zona acantilada, con la playa y el puerto al fondo.

Todavía recuerdo cuando el paseo era de tierra y piedras y había que bajar a la playa por una cuesta que cuando llovía se ponía «un poco» impracticable. Ahora es un buen sitio para pasear, tomarse un refresco o, simplemente, contemplar las vistas.

Esero que os gusten las imágenes.

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