A la rica gamba, señora.

Hace tiempo que no puedo pasarme por la plaza de abastos que habituaba, esto no es óbice para que de vez en cuando surjan ciertos caprichos…en otras casas.

Gambas

No he fotografiado como quedaron, pero ya os comento que no hubo supervivientes.

 

Tomando un aperitivo en el monte.

El domingo pasado me subí al Santuario de la Fuensanta, y cerca de él hay una terraza famosa donde tomar un buen aperitivo y disfrutar de las vistas de Murcia.

Rodeado de jazmines, olivos, pinos y demás que protegen del sol y ofrecen una variada vista. Y, por supuesto, Murcia al fondo y alguna que otra edificación que merecería estar mejor conservada.

Se puede comer de todo lo que tienen, porque las tapas están bestiales, pero el calamar a la plancha es de esas cosas que no puedes dejar pasar.

Por supuesto, también encontramos bastante fauna, aquí el bicho tenía un tamaño más que considerable.

Los murcianos ya sabéis a que terraza me refiero, si me pagan un día la nombro y todo.