Lubina al horno, placer sin igual

Revisando el frigorífico observé con placer que tenía una lubina, así que decidí el plato que me iba a comer al día siguiente. Una lubina al horno, con sus patatas, piñones, ajitos, tomate y cebolla.

Dicho y hecho, preparar la rustidera, colocar los elementos…y listo. A comer.