Casi dos años después y todavía sigo fascinado por esos 120 metros de sala decorada con mapas. Pero más aún cuando levantas la cabeza y descubres este fascinante techo.
Veréis que los santos de las fotos están al revés. Después me enteré que la visita original a la sala se hacía al contrario de como se hace actualmente.
Como detalle la sala se hizo entre los años 1580 y 1583. Y se volvió a abrir al público en 2016 tras una restauración.
Lo primero es disculparme porque a la cuarta cerveza y plato de postre no les pude hacer foto, pero ya os adelanto que eran deliciosos.
En el tema cerveza Alex nos trajo las siguientes:
Y los platos seleccionados por Chef Cánovas fueron los siguientes.
El primero es uno de mis favoritos de siempre «Bloody Mary acompañado de un Ceviche de Dorada con Huevas de Trucha».
El siguiente plato fue un «Tiraito de Salmón Macerado en Alga Wakame». Además de la exquisitez de lo presentado, destaco el plato exclusivo y con fondo de la Catedral de Murcia.
Y el tercer plato, que no el último, (vuelvo a pedir disculpas). Es un «Taco de Cordero Montesinos con salsa BBQ Picante». Delicioso, es la palabra que se me ocurre.
Las imágenes no hacen justicia a la explosión de sabores que tuvimos, pero espero que os animen a reservar algún día para vuestros eventos o para asistir a alguna de sus catas de cerveza, vino o cocteles.
Tiene su posible origen en la época romana aunque los restos que han llegado a nuestros días son de la Edad Media.
El acceso a la zona del castillo se hace desde el núcleo urbano, nosotros elegimos hacerlo por las escaleras que salen desde la Plaza Vieja.
Alhama alcanzó su apogeo, en época islámica, en el siglo XIII y, tras ser reconquistada en 1245 pasó a ser parte de las tierras de la familia Villamayor y, posteriormente, se añadió a las posesiones de los Fajardo.
Actualmente se encuentra en fase de rehabilitación y se puede acceder a su interior mediante visitas concertadas. Es algo que tengo pendiente.
Bajando o subiendo por la Calle Larga de Alhama de Murcia nos encontramos la Casa de la Tercia.
Casa de la Tercia
Se trata de una casa-granero que en el siglo XVIII se usaba para almacenar «La Tercia» impuesto que se cobraba a los agricultores y que consistía en una tercera parte de todo el cereal cosechado.
Casa de la Tercia
Encima de la puerta está el escudo del Marquesado de Villafranca y los Velez.
Casa de la Tercia
Es una pena que vayamos abandonando esta parte de nuestro Patrimonio, los grafitis en los muros, los desconchados, esos cables atravesando la fachada. Hay que poner en valor lo que tenemos.
Al final de la calle, empieza la subida al castillo, pero eso será el tema de otra entrada.
Tenemos que concienciarnos que el uso de la mascarilla ha venido para quedarse, según el BOE de hoy. Así que usémosla, no por nosotros, sino por todos.
Novelas, relatos, poesía, ensayos y microficciones que exploran el terror psicológico, el horror tecnológico y fantástico, la ciencia ficción emocional y los laberintos humanos. Por Adrián Fares, escritor y cineasta argentino.